sábado, 8 de marzo de 2014

Rizos color café

Ríe con esa fuerza que logra
que todos los días
sean Sábado por la noche.

Sueña tan fuerte que puede hacer
que no parezca una locura
poder escapar del mundo.

Cuando se pierde en un mar de carcajadas
es capaz de conseguir que te ahogues
en un torbellino de alegría

La suerte nace cuando se deja ser ella misma,
cuando basta con la música alta,
un par de bromas o tres cervezas.

Es una golondrina ciega
que anhela con volar por encima de paisajes
sobre los que no tenga miedo de perder sus alas.

Ella aún no lo sabe,
              pero es tan fuerte
                          que el Sol tiene envidia
                                         del calor que transmite.

sábado, 22 de febrero de 2014

Así me siento

¿Que cómo me siento?

Como el baúl en el que están guardadas 
todas las caricias que te debo, por si algún día vuelves. 

Como un orgasmo
que no lleva tu nombre.

Como un ataque de rabia 
en el cual destruyes todos los borradores que nunca te atreviste a publicar. 

Como la contradicción entre ojalá aparezcas ahora mismo
y ojalá no vuelva a verte nunca más.

Como la sombra que me persigue
y me grita insistente que ya no estás.

Como un Sábado gris
con aroma de Domingo negro. 

Como mirarte al espejo
y sólo reconocerte por la ropa.

Como los pétalos de la rosa
que nacen de la sangre que brota cuando te pinchas.

Como mirar sin ver,
escuchar sin oír, respirar sin vivir.

martes, 18 de febrero de 2014

Imaginar(te)

Me gusta mirar por la ventana
e imaginarme las vidas de la gente que pasa.

Me gusta imaginar que esa señora con abrigo de piel
viene de bailar un vals para olvidar cómo pesan los años.

Me gusta imaginar que el chico que sonríe por la calle
pierde los papeles y la vida por la chica que lee ausente en el banco.

Me gusta imaginar que el niño que juega distraído con su perro
siempre tendrá esa inocencia y esas ganas de seguir soñando.

Me gusta imaginar que el hombre trajeado con sonrisa de satisfacción
regresa de impedir un desahucio en lugar de venir de efectuarlo.

Me gusta imaginar que la mujer del paraguas rojo
hoy decidirá volar sobre las nubes.

Y me gusta imaginar que,
tal vez, algún día,
pases tú por debajo de mi ventana,
me sonrías,
y ya no quiera volver a imaginarme
la vida de nadie.
Sólo la nuestra.

miércoles, 8 de enero de 2014

Brindemos

Brindemos, 
por la risa cuando es incontrolable,
por las sonrisas cómplices que nadie entiende,
por las miradas que transmiten secretos.

Brindemos,
por ver salir el Sol cada mañana,
por los que aún nos maravillamos viendo la Luna,
por las estrellas fugaces que cumplen deseos.

Brindemos,
por prolongar nuestro vuelo entre palabras,
por seguir siendo libres,
por resistir nadando contra las mareas.

Brindemos,
por todos los momentos guardados en la retina,
por cada suspiro entre tus piernas,
por la piel que se eriza cuando le rozan unos labios.

Brindemos,
por cada mentira que no me importó creerme,
por cada sueño que no dudamos en quebrar,
por cada lágrima que se convirtió en cristal.

Brindemos,
por lo que fuimos y no seremos,
por lo que no hemos sido pero somos,
por lo que en sueños seguimos siendo.
Por nosotros.

martes, 31 de diciembre de 2013

Otro tú

Quería conocer todos los secretos de tu sonrisa,
ultimamente sólo sueño con poder rozar tu piel,
imaginar que despierto y estás a mi lado,
esperar que al sonar el timbre aparezcas tú,
romper tu caparazón a gritos,
okupar cada milímetro de tu alma.

Utilicé todas mis estrategias para encontrarte,
nadie me había marcado nunca tanto como tú.

Diciembre pasa y mis sentimientos no se enfrían
otra vez la mismas ganas de salir a buscarte a la calle,
seguirte y perdernos en los sueños de antes.

Mientras, la vida continúa para todos menos para mí,
intenta comprender ésto por un instante,
lo mejor y lo peor de éste año ha sido lo mismo:
conocerte.

Atravesé mareas con mi barco de papel,
tripulé para llegar al centro de ti lo mejor que supe.

Olvidé que a veces hay que bajar para subir,
recurrí a sonreírte cuando quería llorarte.

Convencí a mis entrañas de que sólo eras un recuerdo,
evité volver a verte para que no supiesen que no es verdad.

Continua una historia nueva, un año nuevo
otro año igual, pero diferente,
nunca estás, nunca estarás,
tu mirada nunca se encontrará con la mía
igual no lo lees, igual nunca lo sabrás.

Gracias a ti comienza un nuevo ciclo.
Otro año, otros sueños, otro tú.

Que te olvide

Y un día,
de repente,
alguien apareció
y sustituyó a mi Nirvana.

Tal vez fuese por el alcohol,
tal vez por su sonrisa,
tal vez fuese él la persona
que necesitaba para resurgir de las cenizas.

Sólo sé,
que desde ese momento,
tu nombre pasó de ser un tabú
a ser una palabra más del diccionario.

Y probablemente él no vuelva a pensarme,
puede ser que no sepa que existo,
pero sé a ciencia cierta que él sí existe,
y ha conseguido lo que ningún otro ha logrado:

Que,
aunque sólo sea por unas horas,
aunque sea por un momento,
te olvide.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Mi pecado capital

Eres fuego del averno,
una explosión de sensaciones
que desatan dentro de mi
los pensamientos más obscenos.

Mis ganas de comerte de forma voraz,
de devorarte con avidez,
de no dejar ni un milímetro de piel
sin marcar por el roce de mi lengua.

La ambición de tenerte sólo para mi,
la codicia desatada
por tenerte y poseerte
en cada instante del día.

Contigo aumenta la desgana
por salir de la cama si estás en ella
y la desidia por hacer cualquier cosa
que no sea provocar terremotos en el colchón.

Quiero hacerte el amor con furia,
atarte las manos al cabecero de la cama,
sentir cómo te estremeces debajo de mi,
someter cada uno de tus movimientos.

Ansío dominar la forma perfecta de tu cuerpo,
hacer un pacto con Leviatán
para poder disfrutar
de cada mínima parte de ti.