martes, 19 de noviembre de 2013

Llámame masoca.

Otra vez has vuelto a aparecer
sin llamar, sin pedir permiso.
Sin importarte nada.

Me separo cuando me sigues,
te alejas cuando voy...

Y siempre así,
ni sí, ni no,
un no quiero cuando puedo,
un no puedo cuando quiero.

Intentar olvidarte es como luchar contra la marea:
no es imposible,
pero es más fácil dejarse llevar.

Y a mi siempre me han encantado las cosas fáciles,
aunque por lo general no sean las mejores,
si no las más dañinas.

Y aún sabiendo 
que más que dejar huella dejarás cicatriz,
aquí sigo y te persigo sin descanso, sin alcanzarte.

Llámame masoca:
Sólo soy feliz cuando mis heridas llevan tu nombre.
Porque mejor tenerte doliendo,
que no tenerte.

martes, 10 de septiembre de 2013

Yo no soy de esas

Yo no soy de esas que se ablandan cuando les llamas princesa,
porque simplemente nunca he buscado un príncipe azul.

No soy de las que repiten mil veces al día lo especial que eres
ni lo jodidamente afortunada que soy por tenerte conmigo.

Yo no soy de esas que te ponen mil motes cariñosos
y te recuerdan a cada instante que les haces sonreír.

Soy de las que abrazan con fuerza y besan con ganas,
de las que piensan que vale más una mirada que dos palabras.

Yo soy de esas que prefieren una sorpresa sencilla
antes que cualquier regalo que haya costado un riñón.

Soy de las que valoran el día a día, las sonrisas sinceras,
las pequeñas acciones cotidianas antes que los días específicos.

Yo soy de las que piensan que valen más las acciones que las palabras,
pues ya se sabe que las palabras se las lleva el viento.

Y lo que tú me haces sentir
no hay tornado que se lo apropie.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Ojalá tú en mi cama

Ojalá tú en mi cama
hoy, ésta noche,
y toda la mañana.

Ojalá tú en mi cama
para abrazarme
y darme la seguridad que me falta.

Ojalá tú en mi cama
y con tú
no me refiero a nadie.

O me refiero a todos.

Me refiero a quien me de calma,
a quien me haga soñar con un mañana,
a quien me haga sacar la sonrisa que me falta.

Ese tú no tiene sexo,
puede ser tanto un amigo
como la persona más amada.

Da igual,
hoy nada importa.

Hoy sólo quiero
alguien con quien comentar cualquier chorrada,
cualquier mínima bobada.

Hoy sólo quiero una sonrisa calmada,
una voz que me diga que todo está bien.

Alguien que me diga
que el futuro es sólo una palmada
que dar con fuerza para hacer retumbar las nubes.

Una persona con la que pasar
mil y una noches en vela
y que aún así sean pocas horas para terminar.

Y no sé,
tal vez esa persona seas tú, 
tal vez no sea nadie.

Tal vez tenga nombre y apellidos
o tal vez sea un susurro sin voz
en el fondo de la nada.

miércoles, 28 de agosto de 2013

En las nubes

Hay personas que son inspiración,
y otras que son poesía.
Y luego estás tú, dejándolas vacías,
por encima de cualquier tipo de expresión.

martes, 27 de agosto de 2013

Por ti

Eres peor
que la peor de las drogas
porque sé
que me estás matando
y aún así
prefiero morir por ti
que sin si.

sábado, 10 de agosto de 2013

Una vez más.

La música al máximo
resuena en los cascos
alejándote del mundo,
alejando al mundo de ti.

La mano se mueve deprisa
esbozando un trazo detrás de otro
dando vida a un dibujo que nadie verá nunca.
Lo que sea con tal de huir del caos de tu cabeza.

Ha regresado la ansiedad,
las ganas de gritar hasta romperte la garganta,
las lágrimas, los ojos cerrados con rabia,
la presión en los puños.

Vuelves a sentirte pequeño,
vuelven a herirte,
vuelven las mentiras, los miedos,
las ganas de salir corriendo.

Una vez más coloreando los días de gris,
una vez más viendo difuminado por las lágrimas,
una vez más queriendo huir en vez de luchar,
una vez más levantando muros que tapen el Sol.

Y es que a veces 
prefieres sumergirte en la oscuridad
para que tu propia luz 
te salve.

viernes, 12 de julio de 2013

Ésta vez no

Cuando crees que todo ha pasado,
vuelves a caer en la misma espiral.
Y entonces sabes que no lo has superado.

Porque superar es que ya no duela,
es que ese tema ya no te importe.
Y si duele, importa. 

Y vuelves al mismo bucle de siempre,
vuelves a caer en el mismo pozo infinito.
Vuelven las dudas, los complejos.

Retomas el odio al espejo,
al mundo entero.
A ti mismo.

Hacer ejercicio hasta que duela,
hasta caer exhausto.

Los números de la báscula disminuyen
y la sonrisa aumenta.

Y vuelven los engaños.

El decir que comes fuera
para no dar explicaciones a nadie.

El esconderse,
el bajar la mirada.

El sonreír ante todo 
mientras lloras por dentro.

Y mientras todo se derrumba en tu cabeza,
al otro lado de la ventana la gente vive.

Pero ésta vez todo es diferente,
ésta vez no va a ser lo mismo.
No puede ser lo mismo.

Ésta vez toca agarrarse a la alegría de fuera,
empaparse de sonrisas.

Ésta vez toca salir a flote,
ésta vez toca nadar hacia arriba
y tapar el pozo de una vez por todas.